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- 08/10/25
Otro Arco del Triunfo embarrado pero muy populoso en Longchamp
con victoria de Daryz
Desde París por Jorge de Miguel. Fotos Jesús de Miguel París no falló una vez más a esos entrenadores que confían en que a primeros de octubre el Arco del Triunfo se dispute en terreno blando. Sí fallaron las previsiones que a dos semanas vista anunciaban lo contrario: clima seco y terreno en buen estado. Pocos días antes las previsiones cambiaron de signo y todavía se quedaron cortas: cayó un chaparrón violento en mitad de la jornada del sábado, con los caballos del Prix Dollar en el paddock, y el mismo domingo la lluvia se sumó a los équidos y los humanos, incluso durante la propia disputa de la prueba cumbre. Como siempre pasa en este maravilloso mitin, quédense atentos a próximas carreras de caballos batidos durante este fin de semana en París que no se hayan sentido eficaces sobre la hierba embarrada. En el presente año se nos fue un Aga Khan y llegó su heredero. El príncipe Karim, Aga Khan IV, nos dejaba en Lisboa a los 89 años y su trono pasaba a su hijo Rahim. Como símbolo de su continuidad, la hermana del nuevo príncipe, Zahra, ya desde los años de Mandesha la prolongadora de la afición hípica de esta familia, representaba en este Arco a la propiedad en el paddock acompañando a Daryz su representante en esta edición de la gran carrera francesa. ¿Habría mejor sello del “business as usual” que una victoria de este potro francés de tres años? Y lo hubo. Daryz pasó la centenaria meta de Longchamp un cuerpo por delante de Minnie Hauk, la representante de los galácticos de Coolmore. Alguien ahí arriba, en el Olimpo reservado a los más grandes propietarios-criadores europeos, estará bien satisfecho. Mientras aquí abajo su propia hija derrama lágrimas sin duda acordándose de cuando ambos, juntos, celebraban tantos éxitos en este mismo hipódromo, y especialmente aquel de 2008 cuando la yegua imbatible Zarkava simbolizaba la culminación de todo lo mejor que podía salir de la cuna de Haras de Bonneval. Aliado con el barro estuvo Daryz en la largada del Arco, aliado también con esa distancia de aliento que afrontaba por primera vez aliado incluso con la rápida evolución ejercida en los escasos 6 meses de su trayectoria completa, con sólo 6 salidas a la pista antes del gran día. Aliado también podemos decir con su derrota en el Juddmonte International, una carrera que su entrenador F-H Graffard dijo después necesitar para madurar convenientemente, y aliado finalmente con el momento de excelencia de este entrenador imparable toda esta temporada, con el que también se ha hecho exitosa transición desde la retirada del antiguo maestro, Alain de Royer-Dupré. El resto lo hizo Mickael Barzalona, aquel chaval que celebró juvenilmente su paso bajo el poste de Epsom en 2011 galopando sobre Pour Moi, entrenado en Francia, la última vez que este país ha conquistado la mítica prueba inglesa. Mika pilotó admirablemente a Daryz desde el cajón 11 hasta llevarle sin contratiempos ni pérdida de terreno a la recta final. Se encontró en ella con Minnie Hauk, una yegua que ya galopaba desde el centro de la pista en pos de su cita con el destino, la que podía ser culminación de sus triunfos en los Oaks de Epsom, Curragh y York, y a recoger el testigo de Enable y Found como yeguas angloirlandesas que se convierten en el mejor mediofondista de Europa, de no importa qué sexo. La batalla fue espléndida, y si bien se impuso el potro de chaquetilla verde la ganaron los dos, que pusieron cinco cuerpos de ventaja en la meta a los corceles franceses, ingleses, irlandeses y japoneses a los que les faltó una mezcla de talento, adaptación al barro, resistencia al fondo y suerte en el sorteo de cajones. EL SÁBADO ES PARA LOS INGLESES La suculenta jornada de la víspera volvió a ser especialmente favorable a los viajeros ingleses, que suelen pescar con mucho provecho en esta jornada con dos Grupos 1 –de los que se adjudicaron ambos- y tres Grupos 2, uno de ellos ganado por los invasores y dos por los locales.
El Prix Cadran, ganado en su día por Bannaby y siempre en el punto de mira de los stayers angloirlandeses, lo ganó Caballo de Mar para uno de los entrenadores de moda en las Islas, George Scott. El hijo de Phoenix of Spain superó por resistencia en la recta final a su compatriota de entrenamiento Coltrane, quinto en la Gold Cup de Ascot este mismo año. El otro Grupo 1 de la jornada, el Royallieu para potras y yeguas de edad, supuso un nuevo triunfo del entrenador y jockey de Alpinista, la heroína del Arco 2022: muy sobrada pese a su cotización 12/1, la tres años Content se despegaba en meta cuatro cuerpos de la también inglesa Santorini Star, que dejaba tercera por muy poco a una representante del sudoeste francés, Rabbit’s Food. George Scott estuvo a punto de hacer doblete con Bay City Roller en el Prix Dollar, pero André Fabre y Barzalona se aliaron a First Look para dar una alegría francesa a una de las últimas cuadras globales, Wathnan Racing.
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